Buenas noches mis sonrisillas y Feliz Año nuevo. Bienvenidos un sábado mas a vuestro blog. Vamos a seguir aprendiendo cositas sobre higiene bucodental. Hoy vamos a hablar sobre un tema muy importante para nuestra salud dental: el flúor en la edad adulta.
Muchas personas piensan que el flúor es solamente para los más peques, pero la realidad es que los dientes necesitan flúor durante toda nuestra vida, no solamente cuando somos pequeños con los dientes de leche o con la dentición mixta (cuando cambiamos de dientes de leche a permanentes), también lo necesitamos con la dentición permanente.
A lo largo de estas próximas entradas, vamos a ver qué es el flúor, cómo actúa en nuestra boca, por qué sigue siendo necesario en adultos y cómo usarlo correctamente para prevenir problemas dentales y bucales en general.
¿Qué es el flúor?
El flúor es un mineral natural que se en uentra en el agua, en algunos alimentos y, sobre todo, en algo que a nosotros nos atañe, en productos de higiene dental.
Su función principal es fortalecer el esmalte dental, que es la capa externa del diente, la que vemos, y protegerlo frente a los ácidos que producen las bacterias que se acumulan en nuestra boca.
Cada vez que comemos mis sonrisillas, las bacterias de la boca transforman los azúcares de los alimentos en ácidos y estos ácidos atacan el esmalte de nuestros dientes y es cuando nos pueden provocar las temidas caries.
El flúor actúa como un escudo: refuerza el esmalte, lo hace mas resistente y ayuda a reparar los primeros daños.
| Partes del diente |
¿Por qué el flúor sigue siendo importante en adultos?
Aunque ya no seamos niños y nuestra dentadura ha dejado de ser la decidua, es decir, ya no tenemos dientes de leche y tenemos ya la dentición permanente, nuestros dientes siguen estando expuestos a caries y a otros problemas.
En la edad adulta, aparecen situaciones nuevas: podemos presentar desgaste dental, por ejemplo por bruxismo, encías retraídas, sensibilidad dental (de estas tres hablaremos en próximas entradas), podemos llevar prótesis dentales, implantes o incluso tratamientos de ortodoncia.
El flúor no solamente nos ayuda a prevenir las caries, también protege nuestros dientes que estén debilitados, nos ayuda a frenar las caries iniciales como os he dicho antes y mejora la calidad del esmalte dental.
Problemas dentales frecuentes en adultos
Como os acabo de comentar, en la dentición permanente surgen más problemas en los que el flúor puede ser de ayuda. Uno de estos problemas más frecuentes es la caries radicular, es decir, las caries que se nos forman en las raíces de los dientes.
Con el paso del tiempo, la encía puede retraerse y dejar expuesta la raíz de nuestros dientes (como veis en la imágen), que es más frágil que el esmalte. En estas zonas, el flúor es fundamental.
| Encía retraída |
Otro problema muy común, mis sonrisillas, es la sensibilidad dental que os comenté antes, que nos aparece al comer o beber alimentos fríos, calientes o dulces.
Además, el desgaste dental por bruxismo, cepillado muy fuerte o bebidas ácidas, debilita nuestro esmalte dental.
En todos estos casos, el flúor nos ayuda a fortalecer, proteger y aliviar molestias
Pues hasta aquí por hoy con el flúor en adultos, la semana que viene continuaremos ampliando información sobre el flúor en adultos. Espero que hayáis sido buenos y los Reyes Magos os traigan muchas cositas. Disfrutad de esa noche tan especial y mágica, y recordad, nunca dejéis de sonreir.
Si te ha gustado esta entrada, compártela 💙 Soy higienista bucodental y te ayudo a entender tu boca de forma clara y sencilla.
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