Buenas noches mis sonrisillas y bienvenidos un sábado más a vuestro blog. Hoy continuamos y terminaremos de hablar sobre el tema que nos lleva ocupando estas últimas semanas, la enfermedad periodontal en su fase más avanzada, la periodontitis. Continuemos aprendiendo más cositas sobre ella. Lo último que vimos fue cómo la diagnosticamos, por qué es tan importante y sus señales y síntomas, entre otras cosas, ahora bien, ya que sabemos todo esto...
¿Cuál es el tratamiento de la periodontitis?
El tratamiento, mis sonrisillas, depende del grado que tengamos de periodontitis, pero suele seguir una estructura, veamoslo por fases:
FASE 1. CONTROL DE LA PLACA EN CASA
Antes de empezar con cualquier tratamiento, debemos mejorar nuestra técnica de cepillado en casa, realizar una limpieza interdental como ya vimos en otra entrada y llevar a cabo una rutina diaria de limpieza bucal. Sin todo esto, el tratamiento que nos pongan no funcionará a largo plazo, ya que la base que la tenemos en casa, no la tendremos.
FASE 2. TRATAMIENTO PROFESIONAL (RAR - RASPADO Y ALISADO RADICULAR)
Este tratamiento que realizamos en la clínica también lo habréis oído como "curetaje", es lo mismo, pero otra forma de llamarlo, pero el término correcto es ráspado y alisado radicular.
Este tratamiento consiste, con una cureta, en eliminar el sarro y la placa que tenemos acumulados debajo de la encía (para los que lo estéis pensando, SÍ, ponemos anestesia para realizarlo), limpiar bien las bolsas periodontales de las bacterias acumuladas y alisar la raíz del diente para que la encía se readapte mejor al diente una vez que ha quedado limpio de bacterias, placa y sarro.
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Cureta
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| Cómo se usa la cureta |
En ocasiones se realiza por cuadrantes (la boca se divide en 4 cuadrantes, superior derecha de incisivo central, es decir, de la paleta a la última muela, superior izquierda de incisivo central a la última muela y abajo lo mismo, inferior izquierda e inferior derecha). El procedimiento se realiza con anestesia local y suele realizarse en varias sesiones si se necesita tratar toda la boca, para no tener que irnos con toda la boca anestesiada y, sea menos traumático para nosotros, los pacientes.
¡UNA COSA IMPORTANTE! Quiero recalcaros que esto no es una limpieza normal, es un tratamiento específico.
FASE 3. REEVALUACIÓN
Cuando han pasado unas semanas del tratamiento de raspado y alisado radicular (RAR) o curetaje, volveremos a consulta y el odontólogo nos volverá a medir con la sonda periodontal que ya conocemos de nuevo para evaluar si han disminuido las bolsas periodontales y por consiguiente el sangrado y revisará la higiene que estamos teniendo en casa y la técnica de cepillado si es correcta o no.
FASE 4. CIRUGIA PERIODONTAL (EN ALGUNOS CASOS, NO NOS ASUSTEMOS)
No siempre es necesaria, mis sonrisillas, no os asustéis, pero sí que puede ser recomendable recurrir a ella si tenemos bolsas periodontales profundas persistentes, que no se nos van, si tenemos defectos óseos complejos, es decir, si hemos perdido una cantidad significativa de tejido óseo o si el especialista necesita más acceso para poder limpiar mejor la zona y eliminar todas las bacterias, la placa y el sarro.
Y, por supuesto, después de todo esto debemos tener un mantenimiento periodontal periódico.
¿Qué es el mantenimiento periodontal?
El mantenimiento, mis sonrisillas, es la parte más importante del tratamiento, en este caso, de la periodontitis. La periodontitis, como ya sabemos, se controla, pero puede reactivarse si se abandona su seguimiento, su mantenimiento.
Este mantenimiento suele incluir revisiones periódicas de las encías y sondaje periodontal (recordemos que se realiza con la sonda periodontal), realizándonos limpiezas profesionales, es decir, higienes, y debemos poner en práctica en casa la técnica de cepillado que nos indique nuestro odontólogo para seguir con el mantenimiento en casa diariamente.
La frecuencia habitual del mantenimiento periodontal en personas con periodontitis en la mayoría de los casos es cada 3-4 meses. Si el caso está muy controlado, ya que ha mejorado mucho, cada 6 meses.
Mal comparado, mis sonrisillas, es como el mantenimiento de un coche: no se lleva al taller porque el coche "esté roto", se lleva porque se cuida para que no se rompa, en nuestro caso, para que el problema de la periodontitis no vuelva a agravarse.
La periodontitis y el tabaco
Es muy importante, y perdonadme que insista, que recordéis que el tabaco, mis sonrisillas, no ayuda nada en la periodontitis, al contrario, es un factor de riesgo muy grande. El tabaco disminuye el sangrado de nuestras encías, lo que quiere decir, que nos enmascara síntomas, y esto es muy peligroso. También reduce la capacidad de cicatrización, es decir, que la cicatrización se vuelve más lenta, también aumenta el riesgo de pérdida ósea, es decir, que perdemos más rápidamente hueso en el caso de la periodontitis, y también disminuye la respuesta al tratamiento.
Por esto, mis sonrisillas, si estáis pensando dejar de fumar, los que fumáis, sería una de las mejores decisiones que podáis tomar para vuestra salud periodontal.
La periodontitis y la diabetes
Este tema lo vamos a ver más en profundidad en próximas entradas, pero para iros dando un avance, deciros que los que tenéis diabetes, tenéis que saber que la periodontitis es más frecuente y agresiva si tenéis la diabetes mal controlada y la inflamación periodontal puede dificultar el control glucémico.
Mitos frecuentes sobre la periodontitis
Mitos siempre hay para todos los temas de los que podamos hablar, así que para la periodontitis no iba a ser distinto. Vamos con 4 ejemplos:
- "Si me sangra, me dejo de cepillar". No, mis sonrisillas, esto ya lo vimos cuando estuvimos hablando de la gingivitis, no os tenéis que dejar de cepillar porque os sangren las encías, al contrario, hay que seguir cepillándose pero con una mejor técnica y sobre todo, con suavidad, nada de cepillarnos como si no hubiese un mañana, así sufren más nuestras encías. Recordad, cepillarnos con buena técnica y suavemente.
- "Como me han hecho una limpieza, ya lo tengo curado". No, no, no. No está curado. La limpieza se realiza como tratamiento inicial para quitar la placa y el sarro pero, si esta no se va, que no se ha ido porque tenemos periodontitis y recordemos que es irreversible, seguramente necesitemos, como hemos visto antes otro tipo de tratamiento como, por ejemplo, un raspado y alisado radicular. Recordemos que la periodontitis, desgraciadamente, no se cura, solo se controla.
- "A mí no me duele, así que no tengo nada". Error. Recordemos que hemos visto al principio de hablar sobre la periodontitis, que esta puede avanzar sin dolor, así que si no tenemos dolor, no necesariamente significa que no tengamos nada, tenemos que mirar los otros síntomas que sí que vamos a tener como son los que ya sabemos: inflamación de las encías, sangrado y retracción de encías, entre otros.
- "Se me retraen las encías, pero es por cepillarme". A este mito os digo que sí y no. Me explico. Si utilizamos una mala técnica de cepillado y además le sumamos que nos cepillamos como si no hubiese un mañana apretándonos demasiado, sí que podemos nosotros mismos con el cepillado producirnos la retracción de encías con el tiempo, pero la mayoría de las veces, por no decir todas, la retracción de las encías es por enfermedad periodontal, nosotros puede que ayudemos si nos cepillamos mal, pero es por enfermedad periodontal. Así que este mito es verdad a medias.
¿Se puede prevenir la periodontitis?
Para terminar vamos con la buena noticia, sí, se puede prevenir en la mayoría de los casos o frenarla siempre y cuando tengamos una técnica de cepillado correcta, realicemos la limpieza interdental en nuestra rutina de higiene diaria en casa, vamos al dentista a hacernos nuestras revisiones periodicas, nos hagamos las limpiezas dentales que nos pauten los profesionales, controlemos el consumo de tabaco y tengamos controladas las enfermedades sistémicas que padezcamos y cuando empiece la enfermedad periodontal en su fase de gingivitis, llevemos a cabo un tratamiento temprano para que no nos derive en periodontitis, que recordemos y no me canso de deciroslo, es irreversible.
Como conclusión, mis sonrisillas, la periodontitis no nos aparece de un día para otro, como ya sabemos, suele empezar con pequeñas señales como son el sangrado, la inflamación de las encías y el mal aliento que, en muchas ocasiones, ignoramos.
Cuanto antes la detectemos, más sencillo será el tratamiento que tengamos que llevar a cabo, mejor será el pronóstico de la enfermedad periodontal y por consiguiente menor será la pérdida de soporte dental, por lo que la posibilidad de pérdida de piezas disminuirá.
Recuerda que si tus encías sangran, si tienes sarro o placa frecuente y mal aliento persistente, NO lo normalices, por favor. Revisártelo a tiempo puede salvar tus dientes. Pues hasta aquí con el tema de la periodontitis, espero que os haya servido de aprendizaje y haya resuelto muchas dudas que tuviéseis. Nos vemos el próximo sábado por aquí donde hablaremos sobre la gingivitis y periodontitis durante el embarazo. Y recordad, mis sonrisillas, nunca dejéis de sonreir.
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